ChatGPT penaliza la codicia

Ilustración isométrica de una web sobrecargada de botones de compra y monedas mientras una burbuja de chat de IA se desintegra y una flecha roja cae en picado

En una web propia que recibía unas 15 visitas diarias desde ChatGPT, añadí botones de afiliado dentro de las tablas de comparación. El tráfico de IA se desplomó un 87% en tres días, hasta tocar 2 visitas. Quité los botones y en una semana volvió a 16. No fue Google ni una mala racha: fue la codicia. A la IA le gusta el contenido que ayuda, no el que vende. En cuanto tu página huele a folleto, dejas de ser una fuente y pasas a ser un anuncio.

Tengo una web de viajes en inglés, Slot Canyon Guide, sobre los cañones de Arizona. Es mi laboratorio de GEO, el posicionamiento en inteligencia artificial. Y hasta agosto iba como un tiro: unas 15 visitas al día llegaban desde ChatGPT, con picos de 18 y 19. Entre el 30 y el 40% de todo el tráfico venía de la IA recomendándome. Para una web nueva, en inglés y en un nicho durísimo, eso es una barbaridad. Lo conté con detalle en el post de los mil usuarios desde la IA.

Y entonces me puse codicioso.

El día que decidí ganar más pasta

La web tiene una tabla que compara los operadores de tours de Antelope Canyon. Es de las páginas que más cita ChatGPT, porque resuelve la duda de un plumazo: quién es quién, qué sección del cañón hace cada uno, a qué precio. Justo lo que la IA busca para responder.

Una mañana de principios de agosto miré esa tabla y pensé: "esta página ya vende muy bien. Si encima le pongo un botón de 'ver tours' a cada operador, va a vender todavía más". Dicho y hecho. En hora y media le clavé un "See tours" debajo de cada operador: un botón de reserva en cada fila de la tabla, metido en mitad de la información. Más botones, más reservas. Lógica de manual.

Tabla de operadores de Slot Canyon Guide con un botón See tours de reserva debajo de cada operador

La versión codiciosa: un botón "See tours" de reserva bajo cada operador, dentro de la propia tabla.

En mi cabeza sonaba espectacular.

La misma tabla de operadores de Slot Canyon Guide sin el botón See tours bajo cada operador

La versión limpia: la misma información, sin los botones bajo cada fila. La que a ChatGPT sí le gusta.

Parecía inofensivo. No metí pop-ups, no metí anuncios, no cambié el contenido. Solo añadí llamadas a la acción. Lo que hace todo el mundo. Lo que yo mismo recomiendo a clientes para mejorar conversión.

Lo que pasó a los tres días

Añadí los botones el 9 de agosto por la mañana. Ese mismo día ChatGPT bajó de 10 a 8 visitas. Pensé que era ruido. No lo era.

FechaVisitas desde ChatGPTQué pasó
23 jul - 6 ago~15,5 / día (media)Baseline. Todo normal.
9 ago8Añado los CTAs a las tablas (mañana)
12 ago2Mínimo. Un -87% desde el pico
15 ago6Quito los CTAs de los operadores
17 ago13Quito los CTAs de hoteles y helicópteros
22 ago16Recuperado, incluso por encima

Léelo otra vez. De 15 a 2 en tres días. No fue una actualización de Google, que ni toca a esto. No fue agosto y la gente de vacaciones, porque el tráfico orgánico de Google siguió igual. Fue la IA, y solo la IA, dejando de citarme casi de un día para otro. Lo único que había cambiado en la web eran los botones.

Así que hice lo obvio: los quité. El 15 de agosto los saqué de la tabla de operadores. El 17, del resto. Y la IA volvió sola. El 17 ya estaba en 13, el 22 en 16. Como si nada hubiera pasado, salvo por el susto y la lección.

Por qué la codicia te penaliza en la IA

No tengo el algoritmo de OpenAI encima de la mesa, así que no te voy a vender una explicación de laboratorio. Pero después de darme el tortazo, mi hipótesis es esta, y encaja con todo lo que veo:

La IA no cita lo que vende. Cita lo que ayuda. Cuando ChatGPT elige una fuente para responder, busca información limpia, neutral, que resuelva la pregunta sin agenda. En el momento en que tu tabla de comparación se llena de "reserva ya", deja de leerse como una referencia y empieza a leerse como un folleto de una agencia de viajes. Y de folletos comerciales ya está lleno internet. La IA no necesita otro.

Es el mismo principio de siempre, pero llevado al extremo por la IA: Google tolera que monetices, la IA lo castiga mucho más rápido. Google te deja meter afiliados y seguir rankeando si el contenido es bueno. La IA, en cambio, te retira la recomendación en cuanto detecta que el interés comercial le come al valor. Es más tiquismiquis. Y tiene sentido: cuando la IA te cita, está poniendo su reputación en juego al recomendarte. No va a arriesgarla mandando a su usuario a un embudo de ventas.

Dicho fino: la IA premia la generosidad y penaliza la codicia. Suena a charla de coach, pero los datos son los datos.

Antes de que te lo creas del todo: los matices honestos

Esto es un caso, no un experimento controlado. Te debo la letra pequeña:

  • Es correlación, no causalidad demostrada en laboratorio. Ahora bien, la correlación es de las que asustan: cambio metido y caída el mismo día, cambio revertido y recuperación en días. Y no toqué nada más en ese periodo.
  • Es una sola web. Un nicho, un idioma, un mercado. No puedo jurarte que a ti te pase idéntico. Pero el patrón es tan limpio que me lo apunto como norma hasta que algo me demuestre lo contrario.
  • No digo que no monetices. Yo vivo de esto y esa web es de afiliación. Digo dónde pones el dinero, que es distinto.

Qué hago ahora (y qué te recomiendo)

No he quitado la monetización. He cambiado de sitio la codicia:

  • El contenido que la IA cita, limpio. Las tablas de comparación, las guías, los datos: sin botones dentro, sin barras pegajosas. Que se lean como lo que son, una referencia.
  • La venta, en su sitio. Los enlaces de afiliado viven en páginas específicas de operadores, o al final del contenido, no incrustados en mitad de la información que la IA usa para responder.
  • Un solo objetivo por página. O informas (y que te cite la IA), o vendes (y que convierta). Mezclarlo en la misma página, a lo bruto, te deja sin lo uno y sin lo otro.

La ironía es que quitando botones gano más, porque 16 visitas cualificadas de la IA convierten muchísimo mejor que 2. La codicia me estaba costando dinero, no ganándomelo.

Si estás metiendo tu negocio en el juego de la IA, esta es la trampa que nadie te cuenta: lo que te funciona para convertir en Google puede ser justo lo que te borra de ChatGPT. Y si quieres que alguien te mire tu web con esta lupa antes de que te pegues el tiro tú, para eso trabajo el posicionamiento en IA. Sin botones de más, prometido.

Un saludo, Diego

P.D.: sí, el que te avisa de la codicia es el mismo que se puso codicioso y se hundió él solo. Si te ahorra a ti el tortazo, ya sirvió de algo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué ChatGPT dejó de citar tu web?
Añadí botones de afiliado dentro de las tablas de comparación, justo la parte del contenido que ChatGPT usaba para responder. En tres días el tráfico desde ChatGPT cayó un 87%, de unas 15 visitas diarias a 2. Al quitar esos botones, la IA volvió a citarme y el tráfico se recuperó en una semana.
¿La inteligencia artificial penaliza monetizar una web?
No penaliza que monetices, penaliza dónde lo haces. Si llenas de llamadas a la acción el contenido de referencia que la IA cita para responder, dejas de leerte como fuente neutral y la IA retira la recomendación. La solución no es dejar de monetizar: es sacar la venta del contenido informativo y ponerla en páginas o secciones específicas.
¿Es lo mismo que una penalización de Google?
No. Google tolera bastante que metas afiliados y sigas rankeando si el contenido es bueno. La IA es más rápida y más estricta: retira la recomendación en cuanto detecta que el interés comercial le come al valor, porque al citarte pone en juego su propia credibilidad.
¿Cuánto tardó en recuperarse el tráfico de IA?
Quité los botones entre el 15 y el 17 de agosto. El 17 ya había subido de 2 a 13 visitas diarias desde ChatGPT, y el 22 estaba en 16, por encima incluso del punto de partida. La recuperación fue tan rápida como la caída.

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